jueves, 26 de junio de 2014

entender(se) y entender(te)

Antes que nada, quería pedirme perdón a mi misma
por haber soportado tanto dolor 
gratuitamente.




Tu manera de ver el mundo
es demasiado distinta a la mía
quizá por eso
nos entendamos tan poco.

Digamos que en un precipicio
yo soy como un funambulista
sin miedo a la caída
será por los semáforos
y tú 
no eres capaz ni de mirar abajo
será porque te da miedo
ver la caída
cuanto daño te podrás hacer si te caes..

lo que no entendías era que el dolor de la caída era lo de menos



Digamos que yo soy más de salir a la calle con lluvia
de mojarme los zapatos
de resfriarme en plena primavera
nunca llevo paraguas, en serio
no me gusta esta sometida a su dictadura 
sobre nuestras cabezas.
cosas mías.
y tú
tú eres más de quedarte en casa
bien abrigado
serán cosas de inviernos

lo que no entendías era que ni las temperaturas más bajas
y las lluvias torrenciales eran capaces de impedir que saliera a verte, a buscarte..

Digamos que yo soy más de admirar obras de arte
y no, no me refiero a ti
(que también)
pero no sé, me gusta observar(te) las cosas con detenimiento
dicen que soy muy observadora
( lo soy cuando no tengo una venda que me impide ver lo que ocurre realmente)
y tú
tu eres más de leer el libro tan sólo ojeando las páginas
mientras te chupas un dedo para pasar de una a otra ( página)

lo que no entendías es que no conseguías nada con esa portada de " cerrado por obras"
( como mi corazón ahora mismo)


Digamos que yo soy más de velocidad
de meter quinta y pisar el acelerador
de abrir la ventanilla
y asomarme mientras que grito lo feliz que había sido
durante unos instantes
de tirar el equipaje
de quitar la radio para ponerme a cantar
sin frenos
sin cinturón(como si eso me fuera a dar seguridad)
y exponiéndome a la muerte
(claro que eso ya lo hago cuando decido quererte)
y tú
tú eres más de pisar el freno 
cada vez que aparece un bache
y paras
como con miedo a atropellar a algo
o de atropellarte a ti mismo
entre tardes lluviosas 
y palabras maldichas


lo que seguías sin entender es que la velocidad no importa cuando quieres a alguien, y que el cabrón del amor nos quita todo cinturón y todo freno tangible que nos pueda acomodar la rotura del alma,¿ y sabes qué ? que eso es lo que menos importa de todo.



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