éramos como dos farolas cuando amanece de noche
solo que tú estabas apagado, no sé si por el invierno o porque pensabas que era de día
pero no.
aquí dentro estaba demasiado oscuro para ver con claridad.
aún no sé cuando empecé
a ponerme minas en el alma
sólo sé que a cada paso que doy
explota una de ellas
conclusión: camino demasiado.
el problema es que me creí
que el fuego
se apagaba soplando.
me confié y saqué a la tristeza a bailar
en una noche de estas
fue sólo un desliz, prometido.
pero claro, perdí el ritmo y ésta
se lo quedo entero.
no dejó ni los restos.
me dejé llevar sin contar con que la tristeza
en cualquier momento me pisaría el pie
o me soltaría sola al dar la vuelta
dejándome a la deriva en el escenario
haciendo que girase y girase
perdiendo así la conciencia
(creo que era eso)
a cambio de un puñado de inercias consentidas
y de notas musicales justo en el punto medio
de ebullición.-
sólo espero que mi voz no se apague tras el incendio.
violeta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario